Balonmano | División de Honor Plata

Victoria de prestigio para alcanzar el liderato (30-24)

1 de noviembre de 2015 a las 23:13
El Atlético Valladolid realizó su partido más completo esta temporada para doblegar a un MMT Seguros Zamora que llegaba a Huerta del Rey invicto pero que nada pudo hacer ante el poderío de los vallisoletano. Basados en una defensa brillante, en ataque los de Nacho González lograron romper la defensa 3-3 de los visitantes y, en la segunda parte, valerse de los lanzamientos exteriores de Filip Kallman y David Fernández para ganar dos puntos que los deja como líderes.
Atlético Valladolid - Zamora
Diego Camino lanza a puerta / Atlético Valladolid

Un triunfo que sabe a mucho más que dos puntos. Que huele a liderato y que hace soñar con Asobal. Una victoria, frente al MMT Seguros Zamora, tan dulce como vencer a un hermano mayor en un juego, a un equipo que llegaba invicto e invencible y que salió de Huerta del Rey reconociendo que su rival había sido mejor. Así fue el 30-25 por el que logró superar el Atlético Valladolid a uno de los mejores rivales de la División de Honor Plata, el éxito de un equipo que cuajó su mejor partido de la temporada -la defensa, ¡qué gran defensa!- y que redescubrió cómo desde el lanzamiento exterior se desatascan los partidos.

El duelo entre Valladolid y Zamora fue, más allá del tópico, fratricida. No solo por tratarse de dos ciudades vecinas, y de dos juntas directivas de clubes casi hermanos, ni siquiera por ese adjetivo que se añade, para remarcar la importancia, cuando dos grandes equipos se baten en duelo y, en este caso, optan su candidatura al ascenso. Sí y no. En este caso fue, además de por todo ello, porque los Camino se dieron cita: el pequeño, Miguel, por los visitantes; el mayor Diego, por los vallisoletanos. Y como en casi todos los choques con este calificativo, la igualdad fue máxima.

20151031_204035

Se tardó mucho en abrir el marcador, casi cuatro minutos, hasta que apareció el gran capitán para poner por delante el Atlético Valladolid. Fernando logró zafarse del intenso 3-3 con el que defiende el Balonmano Zamora (que sigue siendo la mejor defensa de la categoría) para subir el 1-0 al que respondió Octavio desde los siete metros. Mención especial merece el central de los zamoranos, Octavio Magadán, porque fue él quien con sus goles mantuvo a su equipo en el partido. La primera mitad mantuvo la igualdad, con los locales sin sacar partido a las exclusiones de su rival y con un marcador corto que a priori beneficiaba a los visitantes a pesar de que al descanso se fueron uno abajo, 12-11.

Diez minutos para ganar un partido

Fue precisamente después de la reanudación cuando se resolvió el enigma. Zamora, que no pudo aguantar su 3-3 defensivo por el alto desgaste que eso suponía, según explicó tras el partido su técnico Eduardo García, se vio apabullado por un Atlético Valladolid brillante en defensa y demoledor en ataque, especialmente en la asignatura pendiente que tenía el equipo la temporada pasada: el lanzamiento exterior. Filip Källman y David Fernández, desde los laterales, articularon una ventaja de hasta cinco goles cuando se alcanzaba el minuto 40, una circunstancia que ni los tiempos muertos del técnico visitante lograron solventar.

El culmen llegó en el minuto 42 con la renta máxima del encuentro, un 24-16 que exponía claramente las muchas virtudes del Atlético Valladolid. A partir de ahí, con el marcador controlado por los locales, Zamora volvió a encontrar el equilibrio pero ya sin poder aspirar a la victoria para que el partido muriese con el definitivo 30-24 y una renta de +6 para un futuro golaverage entre los dos equipos que podría ser, o no, decisivo si ambos consiguen mantener las buenas sensaciones transmitidas en este inicio de competición.

Sin euforia, como se encargaron de repetir jugadoras y el entrenador Nacho González después del partido, y con la consciencia para entender de que había sido una victoria muy importante pero que aun queda muchísima competición por delante, lo cierto es que más allá del resultado el Atlético Valladolid demostró mimbres de campeón. Una plantilla amplia y completa con todas las posiciones bien cubiertas (a destacar las paradas de Javi Díaz una vez más), unos esquemas de juego con muchas variaciones -más en ataque que en defensa, de momento-, y unos jugadores de gran calidad que permiten que no se dependa de los goles de nadie. Todo ello culminado con el buen trabajo del cuerpo técnico y con la capitanía de un Fernando Hernández incombustible que siempre aparece cuando se le necesita. En definitiva, un equipo que hace soñar con un futuro de Primera a pesar de que la temporada no ha hecho más que comenzar.

Categorías | ,

Fernando, con ocho, y Kallman, con seis, fueron los máximos goleadores pucelanos

Ficha técnica

Atlético Valladolid Recoletas (30): Javi Díaz (portero), Diego Camino (3), Fernando Hernández (8), Gonzalo Viscovich (-), Nico López (1), Filip Kallman (6), Roberto Turrado (2) –siete inicial- Alfonso de la Rubia (3), David Fernández (3), Sergi Grossi (3), Jose A. Delgado Ávila (-), Roberto Pérez (-), Joel Gómez (-), Daniel Pérez (-), Luisma Lorasque (1) y César Pérez (portero).

MMT Seguros Zamora (24): Leo Maciel (portero), Marc Ábalos (-), Rodrigo del Val (3), Jorge Martín ‘Jortos’ (2), Fernando Ruiz (-), Iñaki Gómez (-), Carlos Prieto (-), Guillermo García (2), Miguel Camino (4), Octavio Magadán (10), Sebastián Ceballos (-), Diego Reyes (1), Andrés Alonso (2), Alberto Molina (-), Luis Cano (-), Carlos Fernández (-), Iván Ramos (portero).

Parciales cada 5 minutos: 1-1, 4-3, 6-5, 8-7, 10-10 y 12-11 –descanso- 18-14, 21-16, 24-18, 26-20, 28-22 y 30-24.

Árbitros: Jesús Álvarez y José Carlos Friera. Exclusiones a Andrés Alonso (11’ y 21’), Sergi Grossi (22’), Fernando Ruiz (25’), David Fernández (32’), Luisma Lorasque (43’).

Incidencias: Pabellón Huerta del Rey (Valladolid). Jornada 8 de la División de Honor Plata. Unos 2.000 espectadores.